Empezar a trabajar temprano, seguir aprendiendo para siempre

Sebastian Thrun, retrato de Fast Company

“I hope [my 5-year-old son] can hit the workforce relatively early and engage in lifelong education,” Thrun says. “I wish to do away with the idea of spending one big chunk of time learning.”

En Fast Company publicaron hace un mes un interesante retrato de Sebastian Thrun narrado por Max Chafkin en el que aparece esta frase de Thrun. El narrador expresa sus dudas de que Thrun quiera que su hijo esté certificado por Salesforce en lugar de educado en Stanford pero si lo cambiamos a primero certificado por Salesforce y luego, si encaja, educado en Stanford, tiene todo el sentido. Personalmente, desde hace bastantes años, lo que recomendaría a un adolescente de ahora si me preguntara es que empiece a trabajar y ganar dinero (trabajos de voluntariado no valen) cuanto antes. Uno de los mayores problemas de las personas en el mercado laboral es que no saben lo que quieren. Primero, les cuesta saber en lo que son buenos y luego, les cuesta saber si de eso en lo que son buenos, hay demanda. Empezar a ganar dinero cuanto antes a partir de algo en lo que uno piensa que podría ser bueno ayudaría mucho a responder a estas preguntas. Y las decisiones que se toman desde una cierta independencia económica suelen ser mejores a aquellas tomadas desde la dependencia económica de los padres, por no hablar de que saldría más barato para todos que uno descubriera que la carrera que está estudiando no es lo suyo –o no le sirve para ganarse la vida– antes de haber invertido una pila de años en ella. Mi opinión, como diría Vivy Lin, que no me gusta a mí meterme en los asuntos de nadie.

Aplicación en la empresa de los cursos de Udacity y Coursera

La aportación generosa de Jorge Sanz, Jorge Muñoz y Michel Godin me ha permitido construir un relato alrededor de los cursos de Udacity y Coursera y su aplicación en la empresa.

El resumen breve es que estos cursos, se completen o no, suponen un recurso valioso para aquellos trabajadores que buscan desarrollarse de forma proactiva. Que estas personas son lo más valioso que una pyme puede tener, creo que está fuera de discusión. Por tanto, a la empresa le interesa saber si sus trabajadores se interesan por estos cursos y, en el caso de que así fuera, apoyar y reconocerlos así como animarlos a compartir lo que aprendieron.

Les invito leer el post en Con tu Negocio. Aparte de los ejemplos reales, he intentado ofrecer una visión del contenido y la estructura de los cursos y del tiempo de dedicación que requieren.

Servicio de reclutamiento de Udacity, “bastante más caro” que Linkedin

Tras Udacity, también Coursera ha iniciado su servicio de intermediación laboral. En éste, vende a empresas información sobre el desempeño de aquellos estudiantes que se inscriban en el servicio. Un artículo de The Chronicle al que llegué vía Stephen Downes, cuenta detalles interesantes.

  • Según, Sebastian Thrun, de Udacity, el servicio es bastante más barato que un cazatalentos y bastante más caro que Linkedin.
  • Tienen más peso para los reclutadores las competencias blandas (apoyar a otros en el foro, por ejemplo), que los resultados académicos.
  • Para el matching, Coursera segmenta los estudiantes por áreas geográficas (me parece una limitación innecesaria pero me imagino que lo pedirían los reclutadores).
  • Coursera cobra una tarifa plana por cada ocasión en que un estudiante contactado accede a que le presenten a la empresa interesada.
  • La universidad que ofrece el curso al estudiante, obtiene entre el 6 y el 15% de esa tarifa plana.

El artículo termina con el adelanto de que en los próximos meses Coursera iniciará su servicio de certificación, del cual espera más ingresos que de la intermediación laboral.

Udacity: un Proxy de Dunbar para acercar educación y empresa

Hace poco comenté los recuerdos que me traía la decisión de Sebastian Thrun de dejar Stanford para fundar una empresa e impartir cursos masivos y gratuitos en la Red sobre computación. Hoy he leído que su modelo de negocio es vender los datos sobre el desempeño de los estudiantes a empresas en busca de talento. Si esto resulta cierto tendremos, por fin, una manera transparente de monetizar datos de usuarios que, además, articula un sistema de incentivos más que interesante para las tres partes (Udacity, estudiantes, empresas). Transparente porque el reto de Udacity no es otra que construir confianza por los dos lados convirtiéndose así en un Proxy de Dunbar.