Servicio de reclutamiento de Udacity, “bastante más caro” que Linkedin

Tras Udacity, también Coursera ha iniciado su servicio de intermediación laboral. En éste, vende a empresas información sobre el desempeño de aquellos estudiantes que se inscriban en el servicio. Un artículo de The Chronicle al que llegué vía Stephen Downes, cuenta detalles interesantes.

  • Según, Sebastian Thrun, de Udacity, el servicio es bastante más barato que un cazatalentos y bastante más caro que Linkedin.
  • Tienen más peso para los reclutadores las competencias blandas (apoyar a otros en el foro, por ejemplo), que los resultados académicos.
  • Para el matching, Coursera segmenta los estudiantes por áreas geográficas (me parece una limitación innecesaria pero me imagino que lo pedirían los reclutadores).
  • Coursera cobra una tarifa plana por cada ocasión en que un estudiante contactado accede a que le presenten a la empresa interesada.
  • La universidad que ofrece el curso al estudiante, obtiene entre el 6 y el 15% de esa tarifa plana.

El artículo termina con el adelanto de que en los próximos meses Coursera iniciará su servicio de certificación, del cual espera más ingresos que de la intermediación laboral.

No se trata de ir al extranjero en busca del «contrato de por vida»

Contrato laboral

Las intermediación laboral entre España y Alemania está en auge. En Alemania faltan y faltarán muchas personas —no sólo ingenieros— para hacer todo tipo de trabajos. Buscar trabajo allí desde la Península es complejo y es comprensible que gobiernos, representantes de empresas y pymes se lancen a ofrecer servicios que faciliten la movilidad geográfica de las personas.

Hay actores en este escenario que, sin embargo, están enviando mensajes from the past que despistan.

Las empresas germanas «no quieren ni mileuristas ni becarios indefinidos, a los seis meses formalizan contratos de por vida».

Este tipo de mensajes despistan no sólo porque también en Alemania se están imponiendo contratos de trabajo menos favorables que aquellos característicos del período dorado del estado del bienestar. Despistan sobre todo por llevar el implícito de que un «contrato de por vida» aun es posible y deseable.

Uno de los valores añadidos de una experiencia en el extranjero, sea parte de los estudios sea un proyecto personal independiente de políticas y programas, es que prepara a la persona a ganarse la vida en contextos diversos. Esto, a su vez, la hace más preparada para afrontar el desarrollo de habilidades nuevas y los inevitables cambios en su carrera. Ir en busca del «contrato indefinido», como hicieron antaño nuestros padres, despista de este objetivo, mucho más estratégico en el entorno econonómico y social de hoy.

Imagen | Voice of the Job Seeker