Moka puro

Terminado el primer libro de Tim Harford, que recibí de regalo de cumpleaños este año después de que, hace cuatro, se lo regalara a un amigo sin haberlo leído, me he quedado pensando largo rato sobre el café, preguntándome por qué El Palacio del Café en Montevideo lo puede vender al doble de precio que lo hace Cafés Pozo o La Mexicana en Madrid.

En dicho libro he leído, por un lado, que en el mercado mundial del café nadie tiene poder de escasez —se produce demasiado café— y, por otro lado, que el café sin procesar se encuentra relativamente libre de aranceles —los países en los que más se consume no pueden producirlo, ergo no ponen barreras—.

Parece entonces, que el porqué de los 300 pesos el kilo del café rico y recién molido en Montevideo, se han de buscar en otra parte. Según el libro, debo insistir en comprender los patrones de escasez que hacen que el café bueno, tostado natural, en Montevideo cueste el doble que en Madrid.

Y es cuando caigo en que el nicho del café gourmet, un mercado pequeño pero en crecimiento, en Montevideo lo ocupa un sola tienda. La que lo vende a 300 pesos el kilo.

Para no demorarme más, lo importante, a corto plazo: sin quitarle encanto y virtudes al mate, que los tiene, y muchos, ¡volvemos a tener café bueno en Escardó!

Generación artificial de escasez: el mercado sueco de cervezas

«Un grupo de doce funcionarios suecos, expertos en cerveza, efectuaron la selección a través de una cata ciega, sin conocer el origen ni, por supuesto, el fabricante.» El resultado de tal escenificación de la generación artificial de escasez fue la elección de la cerveza que representará la categoría latina de cervezas en las 430 tiendas controladas por el gobierno de Suecia.

Emprendimientos vinculados a las Escuelas Técnicas de Uruguay

Durante nuestras primeras dos semanas en Uruguay hemos descubierto el potencial de la Red Emprender a través de las personas que la promueven. Esta red apoya a lo que acá en Uruguay han venido a llamar «emprendimientos dinámicos» (potencial de crecimiento rápido y de exportación, unida a la posibilidad de convertirse, al menos, en empresa mediana) y centra su actividad en la élite, en el sentido de que está principalmente en la capital, Montevideo, y está articulada por universidades en un lugar donde sólo el 3% de la población llega a la universidad. Como siempre, hay excepciones que confirman la regla, ya que la Universidad de la República enfoca sus servicios de modo que sea fácil que se incorporen personas sin estudios universitarios.

También conocimos las actividades de Ashoka Uruguay, que opera en el ámbito del las «empresas sociales». Para éstas, de paso, he pensado una nueva definición: empresas que ofrecen servicios a comunidades imaginadas por el estado pero a los que el estado no logra llegar a través de la administración pública de ahí que los apoya ya sea directamente ya a través de organizaciones internacionales, aunque siempre con una cantidad menor de lo que le costaría proveer el servicio mediante su propia estructuras.

Ahora, a través del periódico La Diaria (cuyo administrador es, por cierto, un Ashoka Fellow) conocemos el apoyo al emprendizaje que no es ni «dinámico» ni «social» en el sentido Ashoka, sino es lo que podríamos denominar «de base» o artesano y que está ligado a las Escuelas Técnicas, antes llamadas Universidades de Trabajo. Es el tipo de emprendimiento que cubre, por ejemplo, la necesidad —algo que nosotros detectamos nada más aterrizar en Montevideo— de productos para celíacos.

El programa lo promueven la CND y la ANII —la primera presente también en la Red Emprender— más el Consejo de Educación Técnico Profesional (CETP) y la Dirección Nacional de Artesanías, Pequeñas y Medianas Empresas (Dinapyme). Es una especie de preincubación en cinco etapas: (1) difusión en todas las Escuelas Técnicas, (2) capacitación mediante talleres para elaborar un plan de negocios, (3) elaboración del proyecto (4) evaluación de la propuesta técnica, la viabilidad económica y la capacidad de emprendimiento de los integrantes del equipo y su nivel de compromiso y (5) trabajo con tutores para el arranque del proyecto.

El programa está ligado a un concurso de premios anual, con las debilidades del rankismo pero útil para la difusión ya que dio origen a la noticia en La Diaria.

El grupo de los últimos premiados comprende un cafetería que vende dulces caseros —cuyas fundadoras aspiran a sumar a sus propias madres en la fabricación de panes, tortas y empanadas—, dos locales de venta de productos para celíacos, un vivero de especies autóctonas que una estudiante ha montado en su propia casa y del cual dice «que si no alcanzaba para ganar plata por lo menos podía ayudar, pero ahora veo que va a dar», una empresa de prevención de riesgos laborales, un taller de joyería artesanal de piedras, una empresa que comercializa una máquina envasadora y selladora integrada para grano húmedo y, finalmente, otra que comercializa lo que sus creadores describen como una “bicicleta fija de gimnasio que tiene adosado un sistema de poleas que lo que hacen es mover un generador que es un alternador y almacena la energía en una batería; después la energía pasa por un inversor que la pasa de 12 voltios continua a 220 alterna, que es la que hay en una casa” y aquí cabe recordar que en el interior de Uruguay todavía hay zonas sin electricidad.

Estos proyectos empresariales se diferencian de los de la Red Emprender en que no tienen un alto grado de componentes tecnológicos y tampoco un potencial de crecimiento y de exportación extraordinario. Se distinguen también de los proyectos de Ashoka ya que articulan productos y servicios claramente dirigidos a la comunidad real de los impulsores de cada proyecto, en lugar de estar enfocados a comunidades imaginadas abandonadas por el estado. Son el tipo de emprendimientos viables y llenos de sentido al que la mayoría de la población tiene acceso y que, mucho más que a universidades, están vinculadas a Escuelas Técnicas, a la formación profesional desprestigiada en la época industrial que, en mi opinión, puede convertirse, dada su relación directa con la producción, en potente motor de la cultura de emprendimiento en la era de las redes distribuidas y del conocimiento.

Llega la electricidad a los pueblos del interior y lo hace de la mano de Internet

El significado del Plan Ceibal, con su apuesta de que cada alumno y cada maestro de las escuelas públicas de Uruguay reciba de forma gratuita una computadora portátil con conexión a Internet, representa para nosotros, desde que existe, uno de los motivos para estar en Uruguay y que tiene relación con la ya anunciada decisión histórica de la víspera del 23. Una apuesta tan fuerte, y que se dirige directamente las personas, sólo puede traer cosas buenas, hemos pensado siempre. Esta mañana nos enteramos, además, de que, el afán de asegurar que no haya niño alguno sin conexión en la Banda Oriental, ha tenido impactos secundarios tan excepcionales como la llegada de la electricidad a pueblos del interior que antes no tenían acceso a ésta. Cuando la electricidad llega directamente de la mano de Internet, ¿no se nos presenta, acaso, un maravilloso escenario para los futuros que vienen?

Aversión al riesgo

El viejo George Orwell lo entendió todo al revés.

El Gran Hermano no está mirando. Está cantando y bailando. Está sacando conejos de una chistera. El Gran Hermano está ocupado en reclamar tu atención a cada momento que pasas despierto. En asegurarse de que siempre estés distraído. En asegurarse de que permanezcas abstraído.

En asegurarse de que se te marchite la imaginación. Hasta que sea tan útil como tu apéndice. En asegurarse de que tu atención siempre está ocupada.

Y esta forma de ser alimentado es peor que ser observado. Si el mundo te mantiene siempre ocupado, nadie tiene que preocuparse por lo que tienes en mente. Si la imaginación de todo el mundo está atrofiada, nadie más será nunca una amenaza para el mundo.»

(Chuck Palahniuk: Nana)

Escasez y abundancia en los mercados de trabajo

El mismo día y en el mismo periódico aparecieron varios artículos cortos sobre casos concretos de búsqueda de empleo, repletos de frases como «estoy dispuesto a volver a aceptar una beca», «ahora busco cualquier trabajo», «ahora busco lo que salga», «estoy buscando de cualquier cosa».

Casos, no sólo de búsqueda de trabajo, sino de búsqueda desesperada de trabajo. Unos días más tarde supimos que, según «los jóvenes españoles», la consultora Accenture es la mejor compañía para trabajar.

¿El link entre las dos noticias? La necesidad de las empresas de una oferta de trabajo dispuesto a trabajar para ellos en condiciones de precariedad. Una oferta que, además, tiene que ser constante ya que la precariedad lleva al agotamiento y al abandono rápido de la empresa. Este es el motivo de que a las personas se les envíe el mensaje de que no les queda otro, incluidos los que anteriormente ya habían creado una empresa. Ese mercado de trabajo, el del capitalismo de amiguetes, obedece a la lógica de la escasez.

Los que se creen este mensaje seguramente también crean que para emprender hay que tener una idea que es la bomba y del cual luego nace una empresa. Los últimos días hemos estado hablando con personas que se dedican al apoyo del emprendimiento en Montevideo. No podrían haberlo dejado más claro que esto no es así por la razón de que el emprendimiento empieza con la persona. Ésta, como la piedra que se va puliendo, se va empoderando hasta llegar a esa idea con la que, paso a paso, entra al mercado. Sólo que esta vez se trata del mercado ordenado según la lógica de la abundancia en el que hay tarea para todos.

Dos mujeres secuestran taxista en Montevideo

Aprovecharon el momento en que una anciana bajó del taxi para ocupar los asientos de atrás del coche y conseguir que el taxista les llevara de camino a la Tienda Inglesa. Fue a la mitad del camino que el taxista les confesó que él en realidad preferiría estar en otro sitio. Añadió suplicante que fue un error llevarlas porque las consecuencias de no estar donde tenía que estar, podrían ser incómodas para él. Conforme iban avanzando, el hombre pasó otro momento de crisis cuando se dio cuenta de que se le había olvidado iniciar el contador. Pese a todo, las dos mujeres no lo liberaron hasta después de llegar al sitio que le habían indicado. En su favor se ha de considerar que le ayudaron a estimar el precio del trayecto y se lo pagaron antes de soltarlo.

Balanceo

Igual que los músculos, las conexiones neuronales también se forman y se fortalecen en los límites, en la franja que separa lo cómodo de lo peligroso. Aprendemos en los límites, incluido el tiempo que nos lleva recuperarnos del casi-peligro, lo que tardamos en procesar el riesgo asumido. Un viaje como el passagium está lleno de esas lindes. Y así es como nos gusta, aunque sea agotador, porque vivir no es otra cosa que moverse, irse y nunca pararse. ¿Hay amenaza de desarmonía? Creo que no, porque lo que genera desarmonía es justo lo contrario, la inacción. Sí creo que hay un balanceo alrededor del equilibrio que es, sin embargo, parte ¿del Arte?

El inadecuado y restringido rótulo de «la cultura indígena»

«No hubo una cultura indígena. En realidad, hubieron varias y muy distintas: siempre prestas para responder a los cambios del medio, con nuevos cambios técnicos y culturales. Con habilidad para modificar no solo las herramientas, sino, también los sistemas de vinculación y organización entre sus miembros. Establecieron algunas veces asentamientos permanentes y otras, adoptaron la estrategia de pequeñas bandas de alta maniobrabilidad, gran velocidad de desplazamientos y reducido impacto ambiental»

Ahora que el futuro ha muerto, no deja de alegrarme que el pasado también lo haga. Por otro lado, siento una alegría parecida al recordar aquella frase de Jesús Martín Barbero que decía que «lo que desestabiliza el presente de su conformismo es el pasado».

El «Erasmus» para emprendedores

Desde 2009, cuando lanzó el programa con el que se proponía aplicar el éxito del Programa Erasmus a los jóvenes emprendedores, la Comisión Europea subvencionó 532 estancias con 560-1.000 € al mes para el joven emprendedor (persona que tiene un plan de negocio o una empresa ya establecida desde hace menos de tres años) y un pago único de 900 € para el intermediario. No es mucho si pensamos en los 2 millones de estudiantes que hicieron un Erasmus en los últimos 20 años. Pero sí es suficiente para reflexionar sobre el sentido del programa antes de asignarle una nueva tanda de fondos.

Entre los 400 intermediarios, uno de Breda tiene el récord de haber hecho de puente entre 30 emprendedores y empresas ya establecidas. La mayoría de los intermediarios lo consiguieron con sólo uno o dos, frustrando así los planes europeos de tener tres veces más participantes de los que realmente lo fueron. El mayor problema: «el tiempo que la empresa ya establecida ha de dedicar a enseñar al emprendedor».

Hay a los que sí les merece la pena acoger a un joven emprendedor aunque cueste tiempo. Son los que aprecian el espítiru y motivación diferentes. A éstos, sin embargo, no deja de llamarles la atención que el llamado intermediario no haya ido a conocerles ni una sola vez.

El objetivo del programa —facilitar la interacción entre emprendedores con el fin de integrar mercados— está bien, aunque sea una debilidad que sólo se centre en los estados miembros de la UE.

Uno de los problemas, creo, es que cabe la posibilidad de que los intermediarios no se muevan en el mismo espacio que las empresas: en el mercado. Y si es así, cabe pensar que les cuesta, por un lado, seleccionar al emprendedor artesano y, por otro lado, no sepan orientar a las dos partes para que el aprendizaje lo sea para los dos.