La creatividad es un fenómeno sistémico

No hay manera de saber si una idea es valiosa hasta que pase por la evaluación social. Por eso, la creatividad no es algo sucede dentro de la cabeza de la persona sino en la interacción entre los pensamientos de la persona y el contexto sociocultural. Es un fenómeno sistémico más que individual.

Mihály Csikszentmihályi en Creatividad: El fluir y la psicología del descubrimiento y la invención

El concepto de mercado está en todas partes.

19 respuesta a “La creatividad es un fenómeno sistémico”

  1. Hay quien habla incluso de “inteligencia contextual”, es decir, la habilidad de analizar el contexto social y reaccionar de manera lo suficientemente flexible y creativa para tener un sello único que te diferencie.

    La pregunta entonces sería “¿Qué vacíos puedo llenar con lo que soy capaz de hacer?” Para todo ello, por supuesto, hay que interaccionar de manera intensa.

    Un saludo 🙂

    1. Tengo pendiente informarme sobre la teoría de las inteligencias múltiples :). Csikszentmihályi habla de que lo que más caracteriza a las personas creativas es la complejidad y que en lugar de ser «individuos», cada una es una «multitud».

      Tu pregunta, por otro lado, me recuerda a cómo una amiga describe el mercado de trabajo: un 10% de los puestos se anuncian públicamente, un 20% se anuncian en las redes sociales (las que son formadas por personas que se conocen, no las aplicaciones) y un 70% son latentes, a la espera de que alguien los crea.

      ¡Un saludo! 🙂

      1. Antes se me olvidó decir que el libro del que saqué el término “inteligencia contextual” es “El arte de inventarse profesiones”, de Sergio Bulat.

        Por otra parte, la teoría de las inteligencias múltiples también me interesa especialmente porque intuyo que debe de poder relacionarse de algún modo con Mercurio, el planeta que en Astrología rige la comunicación, es decir, tanto la manera de expresarnos como de recibir información.

        Una persona con Mercurio en signo de agua estará más en contacto con las emociones y todo aquello que no se puede expresar fácilmente con palabras, como la música; en signo de tierra, con la practicidad y todo aquello que es material; en signo de aire, por lo mental, las ideas; y en signo de fuego, por la creatividad intuitiva, la chispa. Es bastante más complejo, ya que también hay que tener en cuenta los ángulos que forma con los otros planetas en la carta, pero va por ahí.

        Por cierto, cada vez me gusta más tu blog, ¡¡y no puedo evitar comentar!!

        1. No evites comentar, por favor 🙂

          No conocía este libro y me has despertado las ganas de leerlo.

          Si algo hay cierto de la creatividad es que es un fenómeno complejo. Csikszentmihalyi también intenta captar esa complejidad, y algo escribiré de eso estos días.

          ¡Saludos!

  2. Interesante el post, pero tengo dudas de si lo he entendido bien.

    ¿Se refiere a que la creatividad es sistémica, en la medida en la que para generar nuevos conceptos o nuevas asociaciones entre ellos necesitamos de estímulos externos?.

    Por otro lado, quizá lo este reduciendo demasiado al absurdo pero entiendo que la evaluación social puede ser uno mismo, si no el naufrago de una isla desierta no podría ser creativo. ¡Y que mejor momento para serlo que ese!.

    1. Las ideas nuevas, las soluciones novedosas, para que nazcan, la persona necesita centrar su atención, que implica aislarse del entorno, pero también necesita interactuar con su entorno, que implica tener acceso a conversaciones estimulantes.

      Ahora bien, me encanta que plantees la situación del náufrago en una isla desierta. Creo que ese náufrago, para crear cosas nuevas, tiraría de sus conocimientos previos al naufragio. Iría creando uno a uno todos los artefactos que había conocido cuando todavía no era náufrago. Y eso le daría para rato. Sería capaz de hacer cosas nuevas combinando sus conocimientos con las circunstancias (materiales, disponibilidad de cosas) de su nuevo entorno. En este sentido crearía cosas nuevas y él sería el único juez de si son valiosas o no. Sería creativo, sí.

      Pero esa creatividad no tiene nada que ver en potencial con la creatividad en un sistema donde hay muchas personas centrando su atención e interactuando. Quizá por eso Csikszentmihalyi distingue entre la creatividad con C mayúscula que se produce a nivel de grupos de personas y la de c minúscula que le pasa a una persona sola cuando entra en estado de lo que él llama fluir y que se caracteriza por un equilibrio entre desafíos y saberes.

      Gracias por tu comentario y perdona que no haya respondido antes… por algo no vi el email de aviso de WordPress y lo he descubierto ahora mismo. ¡Un saludo!

  3. Muchas gracias Bianka por tan buenas aclaraciones, y el post enlazado genial 🙂

    En cualquier caso insisto en la critica a “No hay manera de saber si una idea es valiosa hasta que pase por la evaluación social”. No, una idea será valiosa en la medida en la que me resulte útil a mi.

    1. Eso que comentas es cierto, si la idea es valiosa para ti, la idea es valiosa diga lo que diga el resto, le sirva para lo que le sirva al resto y aunque le resulte irrelevante al resto.

      Otra cosa es tener ideas o innovar de forma que la innovación nos sobreviva.

      Para obtener conocimiento que perdure en el tiempo más allá de nuestra propia vida, sí que es ineludible que otras personas validen nuestra idea, le den el visto bueno, se la apropien y la reutilicen, aunque sea adaptándola y volviéndola a modificar. Es ahí donde la innovación se vuelve sistémica: si un artesano en un taller de Toulouse desarrolla una nueva forma de lijar la madera, a él ya le sirve. Si esa forma es observada por otros, encontramos dos posibilidades: que no adopten la nueva técnica o que sí lo hagan. Si su técnica es adoptada y se extiende, si es refrendada por su comunidad de iguales (otros artesanos), la innovación se da en el sistema al completo. Y si no se adopta, la técnica morirá con él. Y no habrá innovación perdurable. La innovación sería, por tanto, sistémica, aunque el proceso de tener ideas (siquiera éstas sean útiles) no lo sea.

      Pero bueno, es una interpretación personal sin haber leído el libro… y escrita al borde de la media noche, no me hagan demasiado caso ;D

      1. En este blog siempre hacemos caso a las interpretaciones personales 🙂

        Creo que estamos llegando a algo aquí. Que si mi propia idea me sirve a mí, esa idea es valiosa. De acuerdo. Lo demás es territorio de la innovación, que a Csikszentmihalyi, barriendo para casa, le gusta llamar Creatividad (con C mayúscula). Pero en que yo pueda tener una idea que me resulta valiosa (y aunque no lo resulte para nadie más), en eso también hay elementos sistémicos porque ¿de dónde vienen mis ideas?

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