Islas en la red, en el Iliad

Llevo muchos años leyendo documentos y libros en la pantalla del ordenador. Si eran muy largos y tenía una impresora cerca, me los imprimía para, pasado cierto tiempo, inevitablemente tirarlos.

Ahora, al leer Islas en la red en un lector de libros electrónicos prestado con cariño, ha llegado el momento para reconocer que leer en pantalla cansa los ojos mucho más allá de lo deseable. Y no es esto lo único que queda solucionado con un lector de libros electrónicos. Éste, además, se deja llevar del sofá a la cama y viceversa con toda naturalidad.

3 comentarios sobre “Islas en la red, en el Iliad”

    1. ¡Conozco esa sensación! Pero incluso hay algunos montones que sobrevivien a las mudanza porque “al fin al cabo, el PDF no está subrayado y comentado”

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