Made by

Designed by Japanese, Engineered in Germany, Made in Taiwan, Made for Everyone

Es la primera etiqueta Made by que he visto. Sucedió en la tienda de bicicletas de Noviciado al mirar la envoltura de un timbre. El made by se aplica a la parte creativa del trabajo, mientras que las partes más automatizadas siguen con el made in. Las identidades están, todavía, vinculadas a economías nacionales pero la destrucción creativa de la globalización está, sin duda, en marcha.

Los frutos de una estancia Leonardo bien planteada

Dos años después de hacer una entrevista con ella sobre su estancia Leonardo en Ascoli Piceno, redescubro el blog de la pastelera Esther Sánchez. Esther es mi ejemplo favorito de una estancia Leonardo bien planteada, experimentada y compartida que, con un empujón inicial por parte de un mentor, la lleva a organizar, ella misma y sin becas, una serie de estancias formativas en pastelerías, planteadas desde el deseo de desarrollar competencias concretas. Ese planteamiento no sería el mismo sin el blog como herramienta de reflexión por un lado y de acceso al reconocimiento y al contexto por otro lado.

Bombones para tomar con queso

Huevo de avestruz

Gracias a Dani y Silvia, tuve la oportunidad de pasar un fin de semana en Huelva que no sólo me regaló las primeras castañas asadas del otoño sino también las ganas de volver y apuntarme a un festín de huevo de avestruz en Casa Jaime.

Huevo frito de avestruz en una paellera

Preparado durante más de media hora en la misma terraza en la que comimos, este huevo frito de avestruz lo experimentamos, aparte de la mesa de doce personas que se lo comieron, todos los que estábamos allí. El restaurante, rodeado por los dos lados de otros bares atractivos, ha creado una experiencia para compartir con la que consigue destacar.

Huevo frito de avestruz listo para comer

La creatividad es un fenómeno sistémico

No hay manera de saber si una idea es valiosa hasta que pase por la evaluación social. Por eso, la creatividad no es algo sucede dentro de la cabeza de la persona sino en la interacción entre los pensamientos de la persona y el contexto sociocultural. Es un fenómeno sistémico más que individual.

Mihály Csikszentmihályi en Creatividad: El fluir y la psicología del descubrimiento y la invención

El concepto de mercado está en todas partes.

Las prácticas en el extranjero y el aprendizaje basado en proyectos

Las prácticas profesionales en el extranjero que se organizan en el marco de proyectos Erasmus y Leonardo serían una fantástica oportunidad para el aprendizaje basado en proyectos.

Para cuando llegue el momento del viaje, los alumnos podrían haber aprendido cómo formular objetivos, cartografiar el tejido productivo de un determinado lugar o contexto lingüístico, crear un blog personal para comunicar quiénes son y qué saben, establecer relaciones con empresas en las que les gustaría realizar sus prácticas, organizar el viaje y el alojamiento y, mientras hacen todo esto, darse cuenta de que necesitan esforzarse mucho en aprender bien el idioma de sus prácticas.

Sin embargo, muchas organizaciones que dan la oportunidad a los alumnos de realizar prácticas profesionales transnacionales, las siguen ofreciendo como «plazas», como si de oposiciones se tratara. El mismo camino a recorrer, la misma experiencia precocinada, la misma felicidad para todos. Es una manera de echar a perder una valiosísima oportunidad de aprender-hacer-compartir que prepararía a vivir en un mundo en red.

Aprendizaje distribuido

El fin de semana unos amigos, profesores de secundaria, nos comentaron cómo han ido viendo en los últimos años reducirse con rapidez la importancia de la escuela en lo que sus estudiantes, expuestos a muchos estímulos de muchas fuentes, acaban aprendiendo.

Hoy me he encontrado con una publicación que define conceptos de aprendizaje online para la educación que ocurre entre los 4-6 y los 16-19 años de edad; lo que en EE. UU. llaman K-12. Los listados de definiciones, similares a las enciclopedias, siempre me han cautivado, de modo que entre las docenas de pestañas de navegador abiertas desde la mañana, ésta fue una de las pocas que he llegado a leer.

Me gustó que al aprendizaje online o a distancia lo llamaran aprendizaje distribuido. Que digan que en 5 años cada alumno de más de 12 años estará participando en algún tipo de aprendizaje distribuido significa que a los niños más mayores se les estará permitido aprender como si fueran… eso, niños más mayores y que las metodologías para ellos se acercarán a las del aprendizaje de adultos.

Me tranquilizó que entre las definiciones tuvieran su firme lugar «blog» y «wiki» y no estuvieran los servicios de redes sociales y otros servicios web centralizados. Ah, y a la escuela tal como la hemos conocido la llaman «escuela de ladrillo y mortero», dos ingredientes de la prosperidad cuyo auge, como no tenerlo claro a estar alturas, ya pasó. También en el sector de la educación.

Effortless

Ayer conseguí hacer bien y entero esta postura de yoga por primera vez. Llevo tres años practicando con una regularidad de 2-3 clases a la semana. Ya tenía pensado explicación de por qué esta postura no podría hacerla nunca. Lo increíble es que ayer lo hice sin esfuerzo. Sencillamente me salió. Y me recordó una máxima de la simplicidad y la usabilidad: que, como resultado del diseño, sea effortless usar el objeto / aplicación web. Y pensé que si algo se hace effortlessly es porque hubo alguien que hizo mucho, muchísimo esfuerzo para que sea así. Y eso es un logro grande.

Más contexto que contenido

Del artículo «Si las Universidades cotizaran en Bolsa», de Juan Urrutia y Aurelia Modrego, me apunté las siguientes frases.

En cuestión de desarrollo e innovación lo que se va a privilegiar es la capacidad de resolver problemas, que es lo que realmente va a aumentar la base de conocimientos y es fuente de generación de nuevas ideas conducentes a la realización de cambios. Cambios que son necesarios y convenientes, porque ayudan a crear estructuras mentales de aprendizaje que permiten la absorción de innovaciones, y que desgraciadamente son, a menudo, imposibles porque rompen intereses corporativos justificados torticeramente como requisitos para la transmisión de los valores eternos.

Remarca la importancia que para el aprendizaje tienen hoy los contextos adecuados frente a los contenidos, hoy ya abundantes. Las innovaciones en las empresas o los aprendizajes en las personas, se alimentan de un continuo de nuevos contextos. Son los que permiten llegar a los límites del mapa hasta ahora conocido y tender el cableado para llegar a nuevos territorios.

Homo Competens: maestro de tus destinos, dueño de tus talentos

Homo Competens es el nombre que Bert De Coutere, responsable de eLearning de IBM en Bélgica, da a los trabajadores del conocimiento en un libro que escribió como proyecto personal.

Es el punto de vista de alguien que lleva 10 años trabajando en la formación continua de empleados, cuyo primer y único empleador ha sido IBM, que es consciente y te avisa de sus sesgos («miro el mundo a través del gafas corporativas y de economista») y, lo más importante, con una enorme capacidad de explicar las cosas de un modo pragmático, especiado con pequeñas dosis de escepticismo y humor.

El mensaje más importante del libro es el emplazamiento de la mayor parte de la responsabilidad y la propiedad de las competencias / saberes / talentos (elijan el término que más les guste) de la mayoría de las personas desde la empresa hacia la propia persona. Un emplazamiento cuya necesidad surge de «los tiempos en los que vivimos»: en el mundo red –que De Coutere describe en términos de pequeño, plano, rápido, volátil y ambiguo– seremos más felices y prósperos con el enfoque de «eres el dueño y responsable de tus talentos» que con el del «trabajo para toda la vida».

El autor deja claro que le gustaría vivir en una sociedad meritocrática: «Quiero vivir en una economía del talento en la que los únicos factores de discriminación son el talento y el desempeño. Puedes ser un alien agnóstico y albino, si haces bien el trabajo, es tuyo.» El hecho de que haya escrito un libro por iniciativa propia y bajo su marca personal hace que le creamos.

El libro es pragmático porque intenta crear un marco para la construcción de competencias no sujeto a sistemas formales, en el cual sea posible para la persona hacerse cargo de ésta. Así, organiza el camino que lleva a desarrollar un talento en actividades de tres tipos: aprender, hacer y compartir. Aprendiendo construimos conocimiento, haciendo construimos experiencia mientras que compartiendo construimos reputación.

Una de las cosas que De Coutere recalca mucho es que en el mundo red, aprender necesita más de contextos que de contenidos. La consecuencia de esto es que el papel de las comunidades y del mercado como generadores de contextos se hace esencial. Lo otro en que pone énfasis es la importancia de la validación del talento, para lo cual ofrece una serie de ejemplos innovadores y acordes con el hecho de que el 80% del desarrollo de saberes se produce fuera de sistemas formales y también acorde con que la segunda pregunta después de ¿Tienes talento? es siempre ¿Puedes demostrarlo?

Al final del libro podemos leer una curiosa «entrevista con el futuro» en la que describe su visión de un sistema de incentivos para el Homo Competens (no queda claro si corporativa o en qué marco). En ella, los trabajadores cobrarían un sueldo base por las competencias que hayan desarrollado aunque no hagan ningún trabajo concreto, un fee por los proyectos en los que trabajan y, en ocasiones, un bonus por los resultados de estos proyectos. Un sistema que me recuerda, por cierto, al «paraíso comunista» de Marx.

El libro me ha resultado por un lado inspirador y por otro lado muy útil, pero no lo suscribiría entero. Hay tres cosas que cambiaría. Uno es la confusión de las licencias Creative Commons con el Copyleft en el capítulo «Compartir algo no es perderlo». El segundo, la recomendación de escribir patentes para construir reputación (aunque reconoce que hay que adaptarlas a la sociedad red ya que son hijo de la sociedad industrial). El tercero es que el libro se ha publicado reservando todos los derechos, algo que creo contribuyó a que estuviera tan poco conocido (aunque yo haya compartido ya varios dibujos del mismo sin preguntar).

Knowledgeblackbelt: cuando el conocimiento lo valida la comunidad

Uno de las cuestiones constantes en el desarrollo de talento es cómo conseguir que otros (que quiero que me contraten) sepan lo que yo sé hacer (y me contraten). Entre las evidencias posibles, lo que una parte tercera y reconocida diga de mí, está en la liga de las más convincentes. Estas terceras partes suelen ser universidades, estados o autoridades sectoriales de certificación. Knowledgeblackbelt.com es una versión comunitaria de eso.

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